jueves, 5 de mayo de 2016

Tomas Boy Amor y odio

"Entre el amor y el odio", así lo titula la tapa de CANCHA, la portada, eso que ustedes leen primero cuando toman EL NORTE en su versión de periódico, no así cuando lo leen en línea.

Y sí, ésa es la relación que ha existido entre Tomás Juan Boy Espinoza y los Tigres, antes de la UANL y ahora de Cemex. Ambas partes se enfrentarán este sábado. Si Tomás Boy gana, irá a la Liguilla y dejará -gustosamente- fuera al equipo que lo hizo grande. Si Tigres gana, irá a la Liguilla y dejará fuera al mejor jugador que ha vestido esta camiseta.

Como en toda novela, existió un momento ha sido, sin lugar a dudas, el mejor momento de la vida futbolística de Tomás.

La historia de estas dos partes siempre ha estado relacionada. Trece años como jugador, y desde 1989, a la fecha, como DT. La afición y/o el timonel han soñado volverse a encontrar, a juntarse como cuando el "amor" los movía, pero nunca se dio.

El amor duró 13 años, de 1975 a 1988, tiempo en el que consiguió dos títulos de Liga y uno de Copa. Fueron el uno para el otro. Tan así es que el entonces llamado "Ciruelo", y años después "El Jefe", llegó a los Tigres cuando este equipo tenía apenas un añito en la Primera División.

"Venir a Tigres fue algo maravilloso en mi vida, bárbaro (ése es su calificativo favorito), enorme, no lo cambio", alguna vez me dijo Tomás, hace ya algunos años. El amor fue bien correspondido entre ambos. Boy le dio su calidad y tres títulos a los Tigres y Tigres le dio esa proyección que lo llevó hasta ser, ahora sí, "El Jefe" de la Selección Nacional en 1986.

Arrogante, con esa personalidad que le conocemos, Tomás defendía en el campo -de manera casi perfecta- a sus Tigres. Ha sido -tal vez junto a Benjamín Galindo- de los pocos jugadores que han sido capaces de conducir el balón con la mirada hacia adelante, sin necesidad de ver el esférico.

El amor entre jugador y equipo existió, hasta que llegó 1987-1988 cuando los problemas, algunos de ellos con el técnico Carlos Miloc, hicieron que Tomás decidiera decir adiós.

Para su partido de despedida entre Tigres y el Tri, le trajeron a su compadre Gerónimo Barbadillo. Ahora sí ya no había nada que ligara a Tomás con Tigres... y comenzó el "desamor".

Inició su carrera de DT en 1989 con el Tampico-Madero, luego le siguieron Querétaro, Veracruz, Morelia, Monterrey, otra vez Morelia, Puebla, una vez más Veracruz, Atlas, oootra vez Morelia, volvió al Atlas y ahora Cruz Azul... ¿Y sus Tigres?

"En un tiempo fue mi sueño, daba todo por dirigir a mi equipo, pero ya no, y ahora aunque me llamen, no voy". Eso me lo dijo en el 2009, cuando la situación de Tigres era dramática y estaban cerca de descender.

¿El "Odio" puede llegar aunque se haya amado? En diversas ocasiones Tomás Juan estaba dispuesto a dirigir a Tigres, pero Cemex jamás quiso. "Que por su manera de ser", "que por su explosividad", "que porque una vez se dirigió públicamente mal a Lorenzo Zambrano", y hasta "que porque en una ocasión le faltó el respeto a una mujer de la familia Cemex".

Ésas han sido algunas de las muchas versiones que hay por las que Tomás no ha venido, no viene y ni seguramente vendrá a dirigir a los Tigres.

"Ya no me importa estar ahí. El único idilio que tengo es con la afición. Entre su afición y yo sí hay amor. El equipo ya no me importa", fue otro de sus pensamientos que le oí hablar hace ya algunos años.

Este sábado se verán las caras. Uno de los dos quedará fuera, y, conociendo ambas partes, a Tomás le daría más gusto eliminar a los Tigres, que los felinos dejar sin Liguilla (una vez más) a su ex jugador.

Entre el amor y el odio... ¡sólo hay un triunfo de distancia!

LE VA MAL ANTE TIGRES
Cuando Tomás Boy enfrenta a Tigres regularmente le va mal.

"El Jefe" es una de las leyendas felinas, pero como técnico ante los auriazules apenas tiene el 25 por ciento de triunfos, por un 50 por ciento de derrotas. Así de mal le va a Tomás.

Tigres necesita vencer el sábado a La Máquina de Boy en el Estadio Azul para clasificar a la Liguilla del Clausura 2016, y Cruz Azul ocupa lo mismo si quiere amarrar su pase a Cuartos.

Dirigiendo al Tampico Madero, Gallos, Veracruz, Atlas, Morelia y Cruz Azul, Boy ha enfrentado en 29 ocasiones a Tigres con un saldo de 15 derrotas, 7 empates y 7 triunfos. El sábado en el Azul será el juego 30 de Tomás ante los Tigres y quizá uno de los más importantes.

Sólo en una ocasión los felinos enfrentaron a Boy en Liguilla y el resultado fue claro: lo eliminaron. El duelo se dio en los Cuartos de Final del Clausura 2012 y Tigres venció 1-0 al Morelia de Boy en la ida y la vuelta la definió 4-1.

En los últimos 10 enfrentamientos de Tigres ante equipos de Tomás Boy, los de San Nicolás han ganado 6, empatado 2 y perdido 2. Los Tigres están obligados a ganar este sábado ante el Cruz Azul... y Boy también.

Por Miguel Ángel Arizpe