viernes, 13 de mayo de 2016

Chivas derrotó por goleada al américa en las tribunas

En una sola barra de unos 40 mil aficionados rojiblancos se convirtió el Estadio Chivas.

Como si fuera un volcán en erupción, el antes llamado Estadio Omnilife vibró a lo largo de todo el Clásico Nacional gracias a las porras y cánticos de los aficionados a las Chivas, que hicieron lo posible por esta vez sí hacer pesar la localía.

En proporción, la gente de Chivas apabulló en cantidad y entrega a la del América, que apenas pudo tener el apoyo de unos 150 barristas ubicados en la parte superior del estadio.

El ríspido y gris empate a 0 que protagonizaron tapatíos y americanistas en este primer duelo de Cuartos de Final contrastó con el excelente ambiente y la pasión con la que los espectadores lo vivieron.

Desde horas antes, carne asada, cervezas, tortas, música de banda y mariachi en el estacionamiento del inmueble fue el calentamiento de cientos de personas.

Una de las mayores explosiones de felicidad se dio al minuto 60 cuando el americanista Rubens Sambueza, quizá el futbolista más polémico de los capitalinos, fue expulsado por doble tarjeta amarilla.

"¡A chin... a tu madre, Sambueza!", le gritó la gente colocada arriba del túnel que lleva a los vestidores cuando el jugador iba entrando.

Enseguida y al grito de "¡el que no brinque es gallina, el que no brinque es gallina!", la gran mayoría de los aficionados rojiblancos se pararon de sus asientos para saltar rítmicamente.

Si bien en el campo el encuentro terminó igualado y sin anotaciones, en la tribuna la gente de Chivas aplastó a la del América.

Les juega rudo el tráfico

El tráfico impidió que los aficionados disfrutaran por completo del Clásico.

Durante los primeros 20 minutos del encuentro, el Estadio Chivas no presentó un lleno total a pesar de haberse vendido casi todos los boletos.

Los que faltaban en sus asientos eran aquellos que estaban atorados en el tráfico al inicio del encuentro.

Al silbatazo inicial, Periférico presentaba una carga muy fuerte desde Avenida Guadalupe hasta Vallarta, con los vehículos detenidos casi en su totalidad.

En esta última avenida, el tráfico también se presentó desde las 18:30 horas y hasta Avenida Patria aproximadamente.

El retraso vial obligó a algunos aficionados a correr en cuanto pusieron un pie afuera de su vehículo, ya en el estacionamiento, hasta que llegaron a los ingresos del estadio.

La barra de las Chivas también se vio afectada por la misma causa y casi a mitad del primer tiempo fue cuando pudieron entrar en su totalidad a las gradas.

Por Alejandro Peña